La vida de Hana cambia para siempre al enamorarse de un hombre con la capacidad de transformarse en lobo. Tras su pérdida, ella asume la monumental tarea de criar a sus dos hijos, Ame y Yuki, quienes comparten el secreto de su padre. En un viaje que los lleva de la modernidad urbana a la soledad del campo, Hana lucha por proteger la identidad de sus hijos mientras ellos descubren que crecer significa elegir su propio camino, ya sea entre los humanos o en la naturaleza.